El Servicio Meteorológico Nacional de los Estados Unidos (NWS) mantiene una alerta de inundación catastrófica para un tramo del río San Juan entre Four Corners y Mexican Hat, después de que varios días de lluvia provocaran evacuaciones, rescates y daños en el suroeste del país. El aviso, actualizado la tarde de este domingo, 25 de octubre, alcanza áreas del suroeste de Colorado y del sureste de Utah y permanece en vigor hasta las 6:00 h del martes, hora local.
Four Corners es el punto donde se encuentran Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. La emergencia no afecta a toda la región con la misma intensidad: mientras el nivel de algunos ríos comenzaba a ceder en Nuevo México, el NWS advertía que la crecida del San Juan aún podría empeorar más río abajo, especialmente cerca de comunidades del sureste de Utah.
El río podría superar el nivel de inundación cerca de Bluff
A las 13:46 h del domingo, la medición del río San Juan cerca de Bluff, en Utah, era de 20 pies —unos 6,1 metros. El nivel considerado de inundación en ese punto es de 23 pies, o aproximadamente 7 metros. La previsión oficial indicaba que el río podría alcanzar los 29,5 pies, cerca de 9 metros, en la madrugada del lunes, antes de volver a situarse por debajo del nivel de inundación la mañana del martes.
El NWS clasificó la situación como una emergencia e indicó riesgo para localidades como Aneth, Montezuma Creek, Bluff, Halchita, Tselakai Dezza y Mexican Hat. El organismo también comparó el pico previsto con una crecida de 32 pies registrada en septiembre de 1927, una referencia histórica que ayuda a dimensionar el volumen proyectado, sin que ello signifique que los impactos vayan a ser necesariamente idénticos.
En el tramo abarcado por este aviso específico, los impactos pueden continuar incluso sin lluvia adicional, porque el agua acumulada en las cuencas tarda en avanzar por los ríos. Sin embargo, en otras áreas de Four Corners aún existía la posibilidad de nuevos chubascos y tormentas, según los boletines meteorológicos regionales.
Evacuaciones, lodo contaminado y cortes de energía
La Associated Press informó que días de lluvia forzaron evacuaciones y rescates acuáticos en el suroeste de los Estados Unidos. En el condado de San Juan, en Nuevo México, las autoridades aún no disponían de un balance oficial sobre viviendas dañadas o el número total de personas evacuadas de sus hogares.
Hasta la actualización del domingo, no se conocían víctimas mortales asociadas a la inundación en el condado. Sin embargo, la situación seguía siendo grave. El agua dejó lodo y sedimentos que, según la administración local, se contaminaron con aguas residuales tras fallas en plantas de tratamiento. También había interrupciones en el suministro eléctrico, con la expectativa de que la normalización tardara varios días en ciertas zonas.
La dimensión de la crecida se puede ver incluso en instalaciones de las autoridades locales: cerca de 1,2 metros de agua invadieron la casa del sheriff del condado, Shane Ferrari. Aunque el nivel estaba bajando en partes de Nuevo México, los equipos y residentes aún enfrentaban labores de limpieza, evaluación de daños y riesgos sanitarios.
Por qué el riesgo no termina cuando para la lluvia
Las inundaciones son el resultado de una secuencia de episodios de lluvia intensa alimentados por humedad tropical proveniente del Pacífico. La región venía alternando periodos de precipitaciones fuertes a lo largo de aproximadamente dos meses, tras meses de sequía. Suelos saturados, cauces llenos y el desplazamiento del agua a través de las cuencas hidrográficas aumentan el riesgo de desbordamientos incluso después del final de los chubascos en un punto específico.
La oficina del NWS en Albuquerque mantenía alertas y monitoreo de ríos en Nuevo México. Por su parte, el boletín del NWS en Grand Junction detallaba la amenaza de crecida extrema en el San Juan, en Colorado y en Utah.
La recomendación es evitar cualquier cruce de zonas inundadas
El NWS recomienda que los conductores no rodeen las barreras ni intenten cruzar carreteras cubiertas por agua. La profundidad y la fuerza de la corriente pueden ser difíciles de evaluar, y muchos accidentes mortales en inundaciones ocurren dentro de vehículos. Los residentes también deben mantenerse alejados de orillas inestables y seguir las órdenes locales de evacuación.
Las cifras y alertas de este informe reflejan los boletines disponibles la tarde del 25 de octubre de 2026 y pueden cambiar rápidamente a medida que se difundan nuevas mediciones del río.
Imagen: composición de satélite MODIS de la región de Four Corners, registrada el 11 de junio de 2001. La imagen es contextual y no muestra la inundación actual. Crédito: Jacques Descloitres/NASA GSFC, dominio público, vía Wikimedia Commons.




