Imagen de archivo: edificio del campus de Infosys en Bengaluru, India, fotografiado en 2007. Crédito: Amit (proxygeek), vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0; versión recortada por Nkon21. Fuente de la fotografía.
Infosys afirmó el sábado 10 de octubre que no prevé un impacto material sobre la organización por la suspensión de solicitudes del programa estadounidense de certificación laboral permanente, conocido como PERM. La posición consta en un comunicado enviado a las bolsas y también fue recogida por Reuters.
En el documento, la compañía reconoce que la medida abarca solicitudes nuevas y pendientes de determinadas empresas, incluida la propia Infosys. La empresa manifestó su disposición a responder a las autoridades estadounidenses y dijo que realizará nuevas comunicaciones si fueran necesarias.
Qué permite la certificación
El PERM forma parte del proceso por el que los empleadores patrocinan la inmigración de trabajadores para empleos permanentes en Estados Unidos. Según el Departamento de Trabajo estadounidense, corresponde al empleador, no al empleado, solicitar la certificación.
El análisis busca comprobar si hay trabajadores estadounidenses aptos, cualificados, disponibles y dispuestos a ocupar el puesto en la zona prevista. También examina si contratar al extranjero perjudicaría los salarios y las condiciones laborales de trabajadores estadounidenses con funciones semejantes.
Esta certificación no equivale por sí sola a la concesión de la residencia permanente. El departamento explica que, tras la aprobación laboral, el empleador todavía debe presentar la etapa migratoria ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración, USCIS.
El efecto empresarial y la situación de los trabajadores son distintos
CNA informó, mediante su propia investigación y entrevistas con analistas, que una suspensión prolongada puede elevar los costos de contratación y dificultar la retención de profesionales. El reportaje distingue el PERM del H-1B, un visado temporal de trabajo que no se cancela automáticamente por esta medida.
Por tanto, la evaluación de Infosys sobre sus operaciones no debe interpretarse como una garantía de que los planes individuales de residencia continuarán sin retrasos. La propia compañía presenta su previsión de impacto como una declaración sujeta a riesgos e incertidumbres.
Qué está confirmado
La novedad del sábado es la declaración formal de Infosys. Expone la evaluación de la empresa y su disposición a cooperar; no anuncia la reanudación de las solicitudes ni sustituye una decisión de las autoridades sobre el programa.





