La 17.ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD COP17) concluyó en Ulaanbaatar, en Mongolia, con el anuncio de US$ 1,3 mil millones en compromisos relacionados con la restauración de tierras, la resiliencia a la sequía y el desarrollo rural.
Según el balance publicado al final del encuentro, US$ 644,5 millones corresponden a nuevos recursos identificados y US$ 216,4 millones ya están confirmados y avanzan hacia su implementación. Los valores se presentaron en un contexto de gran brecha entre el financiamiento disponible y el necesario para recuperar suelos degradados a escala global.
Restaurar la tierra y proteger a las comunidades
La conferencia reunió a representantes de los 197 países que integran la convención, además de investigadores, pueblos indígenas, jóvenes, agricultores, comunidades pastoriles, empresas y organizaciones de la sociedad civil. El lema “Restaurando la tierra. Restaurando la esperanza” buscó conectar la recuperación ambiental, la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y la prevención de desplazamientos.
La degradación del suelo reduce la productividad agrícola, aumenta la vulnerabilidad a sequías y tormentas de polvo y presiona a las comunidades que dependen directamente de la tierra. Por eso, los proyectos presentados incluyen agricultura regenerativa, manejo sostenible de pastizales, recuperación de ecosistemas y sistemas de alerta ante sequías.
El papel de Mongolia
El país anfitrión destacó la campaña nacional “Un Mil Millones de Árboles”, iniciada en 2021 con meta para 2030, e iniciativas que asocian la restauración con ingresos y oportunidades en las zonas rurales. Mongolia también defendió la cooperación regional para hacer frente a la desertificación y al cambio climático.
El desafío tras los anuncios
Los compromisos financieros no equivalen automáticamente a desembolsos. La siguiente etapa será transformar los anuncios en proyectos verificables, con cronogramas, indicadores ambientales y participación de las comunidades. La transparencia sobre los recursos nuevos y aquellos ya contabilizados será decisiva para medir el resultado real de la conferencia.





